| Cuentame un cuento |
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Tenemos que contar un cuento de cuentas que interesan, cuentas de fiestas, cuentas de fútbol, cuentas de balsas, cuentas de cuentos que hay que contar para que la gente se lo crea, me contaron un día que habría una residencia y un tanatorio, un gran parque, y unos servicios de conservación del barrio. Pero en este cuento también hay trolls que pasan por las plazas, por los parques y por las balsas dejando las huellas de la desidia y el desamparo de unos héroes que más que rescatar princesas las eliminan. A nadie le importa todo lo que se prometió y hoy esta en el olvido, o por lo menos en el retraso, la gente pregunta por las fiestas, por el tiempo que va hacer o por cualquier cosa, como mansos obedientes olvidan las promesas y acatan los designios como hado de los dioses. Hay un dragón reinando en la ribera del Ebro que incita a sus vasallos a demorar las dádivas del populacho y con su magia hace ver lo que no existe y burgueses coloreados de carmesí gozan en sus bacanales de amigos y trovadores. Se me va el cuento por los cerros de Úbeda ( en este caso por los del Castellar), Casetas se encuentra en un punto muerto, se han hecho muchas cosas, pero no todas, mientras se dedica tiempo y dinero para sanear un espacio natural donde las garcetas vivan tranquilas se pretende hacer un gran parque y un complejo futbolístico justo al lado, será para que no estén solas los domingos y disfruten de la algarabía y de los goles. Mientras tanto el paseo se deteriora con contenedores mal colocados, papeleras que no dejan pasar a los viandantes, losetas estropeadas, pozos como el de San Lázaro en alguna calle del barrio y por si fuera poco, la inseguridad ciudadana que poco a poco se va asentando en el barrio, claro, la policía viene a menudo a multar a los confiados que paran a comprar tabaco o a algún repartidor que para encima de la acera porque con tantas zonas de carga y descarga que hay no sabe donde ubicar su vehiculo, vienen poco los locales pero se nota cuando vienen. Así pues dejándonos de chanzas y chascarrillos demandemos un poco mas de trabajo por parte de la junta vecinal y de nuestro Alcalde, que se plante en la ribera del Ebro y demande todo lo que este barrio necesita, que no se conforme con las migajas y que nos atiendan en lo que mas nos importa, Casetas merece mas y mejor. Y colorin colorado el cuento no ha acabado. Porque el cuento sigue con un sinfín de temas mas y de carencias que hacen de Casetas un barrio de segunda o de tercera y eso en temas serios e importantes, que ya si hablamos de cosas mas banales, como la Cultura, el Fútbol o las Fiestas. Un diez para cultura, con una amplia programación durante todo el año, un diez para el Fútbol, con la nueva adquisición del campo de fútbol. Pero para las Fiestas, un cero, pero no para las pobres comisiones sino para nuestra administración que no tiene espíritu para proveer a las comisiones de turno de los recursos necesarios y andan siempre pidiendo colaboración, mendigando a comercios e instando a que te saques el abono. Como en el cuento de los cerditos las Fiestas siempre se hacen la casa de paja. No quiero terminar así y que la gente piense que nuestros héroes de cuento no han hecho nada bueno, quiero decir, que si han hecho cosas buenas, están a la vista: un paseo por las nubes, una estación solitaria, un puente a la fama y además marcar un hito de cómo tienen que ser las relaciones entre gentes de un mismo partido. Ya he acabado, no sin antes recordar a los caseteros y caseteras, que no es oro todo lo que reluce y al final nos damos cuenta, que la casa de caramelo no es otra cosa que una trampa. |







